AMINISTRANDO MIS DIAS

El día comenzó nublado y con una ligera llovizna que humedece la tierra, estoy cansado, tengo sueño, la cabeza me explota… ¡siento que ya no puedo más!, la idea de no ir a trabajar hoy ronda por mi cabeza, me tienta. Veo el reloj y ya es hora de cumplir con mi rutina, pero el cansancio es tan grande que mi cuerpo me obliga a decidir no ir a trabajar, aunque eso signifique un descuento. Un momento – me detengo a pensar en las consecuencias que puede resultar de mi decisión – sopesemos – me digo a mi mismo – mi madre está enferma (necesita una operación que cuesta varios miles de soles con los que no cuento), mi padre tuvo que dejar de trabajar porque está con mi madre en Lima y tiene que estar al pendiente de cualquier manifestación de su enfermedad, aquí en Tacna yo estoy “solo” no tengo familiares pero si muchas deudas: agua, luz, teléfono, mensualidad del instituto, hipoteca, pasajes, comida…¿debería darme el lujo de desperdiciar un sol?, ¡claro que no!. Saco fuerzas de flaqueza, camino hasta la puerta principal de mi casa, la abro, salgo y la cierro, todo esto con la mayor prisa posible porque el tiempo no perdona y porque si lo reconsidero no soportaré y cederé a la tentación de quedarme.
Camino al trabajo no dejo de arrepentirme de la decisión que tome, pero ya está, no hay marcha atrás así que solo trato de inyectarme ganas para enfrentar lo que viene más tarde: soportar por ocho horas (quien sabe sean 9 o 10 horas) al típico jefe con careta de ogro que nunca está satisfecho con lo que uno hace; tener que llegar a casa cansado y lavar algunas cuantas piezas de ropa para no tener muy cargado el fin de semana; cumplir con mi obligación de estudiante y hacer los trabajos encargados, lo que incluye leer la “ley de sociedades” tan divertida que el “profe” Horacio nos impuso leer; y por último, asistir a clase para aprender a ser un buen administrador… ¿tendré tiempo y fuerzas suficientes para hacer todo eso?, ¡qué importa, igual lo tengo que hacer!, como diría el “profe” Arenas, tengo que asumir el “costo de oportunidad”...¡Qué vida la mía!
Horas más tarde recibo una llamada, es mi madre y me cuenta que está bien, aún no la operan, pero las pastillas que el doctor le recetó impide que su enfermedad siga manifestando sus síntomas, ¡qué bueno! Me tranquiliza saber que mi madre está bien y me impulsa a seguir “luchando” tal como ella lo hace con el mal que la aqueja.
Vuelvo a mi realidad, y ya con los ánimos recargados, agilizo mis movimientos para ganarle “tiempo al tiempo” y poder rescatar siquiera algunos minutos e invertirlos en otra cosa que no sea trabajo…pero, ¿en que los invierto?, ¡ya sé!, aprovecharé el internet y recopilaré información para alguna de las exposiciones que tendré que disertar en el curso de comunicación, de esa manera ya no tendré tanto que hacer el día que me toque exponer.
Es hora de ir a casa, son casi las 4 y el cansancio es aún mayor, aprovecharé el recorrido del ómnibus hasta mi casa para leer un poco de la “ley de sociedades”… “¡que divertido!”. Inmediatamente después de llegar a casa y cerrar la puerta me apuro para lavar mi ropa, es poco felizmente, así que termino rápido. Luego termino de hacer mis trabajos (generalmente avanzo gran parte durante la noche anterior y solo le doy algunos “retoques” al día siguiente) para después poder ir a estudiar.
Por fin son las 10 pm, hora de ir a casa y poder descansar sin tener que desvelarme haciendo tareas porque hoy es viernes, así que tendré todo el sábado y domingo para hacerlas, claro, previo merecido descanso.
Llego a casa, aseguro las puertas y me tiro sobre la cama, prendo la tv pero solo hay malas noticias, la apago, ahora surge una pregunta en mi cabeza ¿porque será que la vida es dura para algunos y sin embargo placentera para otros?, mientras busco la respuesta los ojos se me cierran, mi mente se va poniendo en blanco, casi dormido apago la luz y me digo a mi mismo, buenas noches…


LUIS GUZMAN S.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Porfavor ....una posteada....solo uno!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

buena man me han hecho llorar y tambien acordarme de mi realidad,se que no es facil es de la ........ pero todo se puede en la vida (aunque eso supone esfuerzo dedicacion)pero se que todos podemos hacer eso y se que ustedes lo pueden seguir haciendo y dela mejor manera sigan asi y que lo que hagan ahora les traiga satisfaccion o usted atte.
jesus ynglessi